¿Avanzamos hacia una sociedad más compasiva?

La mayor parte de nuestra sociedad se declara en contra de la crueldad hacia los animales. Las imágenes de investigaciones que circulan en las redes sociales, en las que se ven a animales maltratados que soportan las horribles condiciones a los que los obligan a vivir en las granjas, provocan un profundo rechazo en la mayoría de las personas, nos indignan y entristecen. Porque nos importa los animales y no queremos que sufran.  

Los Millenials, los consumidores más influyentes en la actualidad, también se preocupan por los animales, y esto es maravilloso porque sus necesidades de compra son tomadas en cuenta por la industria para crear nuevas formas de impulsar la producción. Según el estudio de sustentabilidad de 2015 de Nielsen, estos consumidores no solo están comprometidos con el ambiente y por eso prefieren consumir alimentos que provengan de medios y procesos sostenibles sino que esta generación está reduciendo su consumo de carne debido a que les importa y les preocupa el bienestar de los animales. 

Il Salvataggio di Gloria -  Knapp Farm, Devon: Marzo - Maggio 2016

También la industria cárnica, atenta al crecimiento del mercado, se ha sumado a la tendencia. Tyson Foods, una de las mayores compañías de carne del mundo, invirtió en la compañía de proteínas alternativas Beyond Meat y en Brasil, JBS S.A., la mayor procesadora de carne a nivel mundial, presentó su primera hamburguesa vegetal. De hecho, el mercado de alternativas vegetales a la carne ha experimentado un crecimiento más acelerado que el de la industria de alimentos en general y 5 veces más que el de la carne. 

Los gobiernos del mundo, conscientes del impacto destructivo que la ganadería industrial tiene en el planeta, están tomando parte del rol protagónico que les corresponde asumir al impulsar un cambio en la forma en que producimos lo que comemos. El Ministerio de salud de China recomienda a los ciudadanos reducir el consumo de carne en un 50% para mejorar la salud pública y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, y el gobierno francés apoya la inversión en proteínas alternativas a la carne al invertir mil millones de euros en proteínas vegetales. 

En diversos países de Latinoamérica como Colombia, Argentina y Brasil, con el objetivo de reducir su huella medioambiental, contribuir con productores locales y fomentar mejores hábitos alimenticios, existen ya proyectos (y otros están en marcha) para que en colegios, hospitales y otras instituciones del estado se ofrezcan menús veganos.

La información es la herramienta más eficaz para el cambio y podemos decir que somos afortunados de vivir este momento porque estar informados nunca fue más fácil. Los consumidores son cada vez más conscientes en sus decisiones de compra, y gracias a esto ya son millones de personas las que están contribuyendo a que podamos convertirnos en una cultura construida sobre las bases de la solidaridad, la empatía y el respeto.