México se rezaga ante tendencia libre de jaula

Es necesario un consenso en cuanto a la denominación de los sistemas de producción para mejorar las condiciones en las que viven millones de gallinas en México.

Actualmente, la preocupación de las personas por conocer el origen de los productos que llegan a sus mesas, se ha convertido en una tendencia mundial. Estamos ante nuevos consumidores que son cada vez más conscientes de las repercusiones ambientales, de salud y maltrato animal que acarrean sus hábitos de consumo.

De igual manera, hemos observado cómo en Latinoamérica varios líderes de la industria alimentaria y hotelera han adaptado políticas para eliminar al 100% las jaulas de sus cadenas de suministro de huevos. Es entonces que los productores de huevos de la región están trabajando en la transición hacia este sistema de producción que reducirá considerablemente el sufrimiento de las gallinas.

La controversia en México

Siendo México el país con mayor consumo de huevo per cápita en el mundo y el quinto mayor productor a nivel mundial, la necesidad de transformar su sistema de producción de huevos resulta necesaria e impostergable si quieren estar a la par con los esfuerzos del resto de la región en dar un trato más compasivo a los animales.

Sin embargo, actualmente en nuestro país no existe claridad o, mejor dicho, un consenso con respecto a la denominación y características de cada uno de los sistemas de producción de huevos. Parte de esta confusión se debe, sin duda, al hecho de que en México la mayoría de la producción de huevo proviene del sistema de jaulas o lo que los productores llaman “convencional”.

El sistema de jaulas

El sistema de jaulas en la industria del huevo es una de las prácticas actuales más crueles hacia las gallinas. Somete a un gran sufrimiento a las aves ya que las obliga a permanecer encerradas cerca de dos años en jaulas en las que solo cuentan para cada una con un espacio equivalente a una hoja de papel. A estos sensibles e inteligentes animales se les niega la posibilidad de desarrollar cualquier comportamiento natural tan básico como caminar, tomar baños de tierra o, inclusive, estirar las alas.

Actualmente en México, más del 90% de las gallinas utilizadas para la producción de huevos viven en jaulas, es decir, alrededor de 200 millones de ellas.

Desde hace varios años, en Igualdad Animal venimos trabajando para poner fin al uso de jaulas. Nuestras investigaciones en la industria del huevo mexicana han abierto el camino para avanzar en esa dirección. A través de negociaciones estratégicas, nuestro equipo de Vinculación Corporativa ha cosechado importantes victorias y ya en México son más de 90 empresas las que han hecho su compromiso de prohibir las jaulas de su cadena de suministro de huevo, y varias de ellas lo han decidido así tras conversaciones con Igualdad Animal.

Lo que realmente significa libre de jaula

Como ya indicamos anteriormente existe confusión entre los productores mexicanos cuando se habla de otros sistemas de producción, “producción alternativa” o “sin jaulas”. Equivocadamente, se piensa que “libre de jaulas” o “sin jaulas” significa que se trata de una producción de traspatio que implica a una persona o colectivo – y nunca una empresa establecida – con un pequeño número de gallinas en instalaciones improvisadas o caseras. Y sobre esta malinterpretación del término persiste también la idea de que cualquier sistema que sea libre de jaulas carece de controles sanitarios o del refuerzo oficial de sistemas de vacunación.

Estas confusiones se ve reflejadas en la comercialización y etiquetados de los huevos, donde cada quien define el tipo de producto que vende como lo considera conveniente sin seguir lineamientos: “Libre de jaula”, “de pastoreo”; “pastoril”;“de libre pastoreo”;“orgánico”; “campiranos”; “de rancho”; “de granja”; “gallina feliz”; “de nido”; “vegetariano”; “free range”; “cage free”… la lista es interminable. Y actualmente nadie lo regula.

Por el fin de las discrepancias y la crueldad de las jaulas

Por lo tanto, y siguiendo la tendencia mundial que indica que las gallinas no deben estar encerradas en jaulas, si todos hablamos sobre ”Libre de jaula”, entendiendo que es un sistema de producción de huevo donde las aves estén sueltas dentro de las naves con acceso a nidos, perchas y baños de polvo, donde puedan expresar algunos de sus comportamientos naturales y donde toda la producción se encuentra gestionada bajo estrictas reglas de bioseguridad, entonces, sin duda, podría tener lugar un consenso entre las partes.  

Las empresas o empresarios que deseen unirse a esta tendencia y responder a las cada vez más crecientes demandas de los consumidores preocupados por el bienestar de las gallinas, pueden conocer y contactar a la organización para recibir una asesoría gratuita para llevar a cabo su política en este enlace