Detectan nuevo brote de gripe porcina en China

Apenas 3 meses después de que una nueva cepa del virus H1N1 de gripe porcina fuera detectada en el gigante asiático, la enfermedad, altamente contagiosa para los cerdos, ha vuelto a surgir en una granja del suroeste.

El pasado viernes 9 de octubre, un comunicado del Ministerio de Asuntos Rurales de China anunció que había sido detectado un nuevo brote de gripe porcina africana en la región central de Chongqin en un grupo de 70 lechones de los cuales 14 habían contraído la enfermedad y dos habían muerto.

La amenaza no se detiene

A finales de junio de este año, una nueva cepa del virus H1N1 de gripe porcina surgió en una granja de cerdos en China. Un estudio publicado en la revista de la Academia Nacional de ciencias de Estados Unidos y realizado por científicos de diversas universidades chinas, de la OMS y del Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades de China declararon que el virus – identificado como G4 – tenía el potencial de convertirse en pandemia y que presentaba “todas las características esenciales de estar altamente adaptado para infectar a los humanos”. El G4 desciende de la cepa H1N1 que causó una pandemia en 2009 y la muerte de más de medio millón de personas.

Nuevamente, a finales de julio de este año, un nuevo caso de peste porcina africana fue detectado también en la región de Chongqing cuando al menos 4 cerdos ya habían contraído la enfermedad.

Los animales son las víctimas fatales y más olvidadas

La peste porcina africana es una enfermedad altamente contagiosa y de alta mortalidad entre cerdos y jabalíes cuya tasa puede alcanzar el 100% según la Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE). Ha provocado la muerte de decenas de millones de cerdos en China y ha hecho que se disparen los precios de la carne de este animal.

En múltiples oportunidades, la cría masiva de animales ha puesto en riesgo la salud y vida humana provocando múltiples brotes de virus que han derivado en pandemias. Los riesgos están siempre presentes ya que el 70% de las enfermedades que afectan a los humanos son de origen animal como consecuencia del consumo de animales.

Pero también estos brotes de epidemias han provocada la muerte de millones de animales tanto como consecuencia directa de la enfermedad como por las medidas de control que se toman para evitar la propagación de estos virus. A los animales los matan en la forma más barbárica y cruel: entierran vivos, los gasean o los encierran dentro de galpones donde los somenten a descargas de vapor para que mueran por asfixia debido a las altas temperaturas.

Prevenir y no tener que lamentar

El estudio mencionado anteriormente ha sido un recordatorio del riesgo constante que representa la cría masiva de animales para consumo por su potencial pandémico. Igualmente, Michael Greger, experto en enfermedades infecciosas, declaró que el actual COVID-19 es solo un “ensayo general para la próxima pandemia” y que si queremos eliminar todo riesgo de pandemias obligatoriamente tenemos que cambiar nuestro sistema de producción de alimentos actualmente basado en la ganadería industrial hacia uno basado en plantas.

México o está exento de todos estos riesgos ya que existen numerosos rastros clandestinos que operan en condiciones insalubres y donde los animales son matados brutal y cruelmente.

Lee la próxima nota para sumarte a las acciones que estamos llevando adelante para detener esta amenaza en nuestro país.