Nuevo estudio sobre pollos: es hora de que McDonald’s actúe

La Alianza Mundial para los Animales (GAP), organización sin fines de lucro que promueve el bienestar de los animales utilizados a la alimentación, ha publicado el primer estudio multidisciplinario de este tipo con la Universidad de Guelph (Canadá), centrado en el bienestar de los pollos criados para su carne.

Los resultados muestran razones claras y válidas para abandonar las denominadas razas de pollos de “crecimiento acelerado” que son seleccionadas genéticamente para que sean lo más grandes posible en el menor tiempo posible, que actualmente son utilizadas por muchas granjas con el único objetivo de aumentar sus beneficios.

Los resultados del estudio


El estudio es el primero en llevar a cabo pruebas de comportamiento, fisiología e inmunología en un solo proyecto. La investigación, que implicó el análisis de 7,500 pollos, tardó dos años en completarse y reveló serias anormalidades físicas y problemas de movilidad asociados con el crecimiento rápido.

Los resultados de las razas de más rápido crecimiento en comparación con las razas de más lento crecimiento mostraron:

  • Las razas de crecimiento rápido sufrieron una mayor incidencia de dermatitis dolorosa en sus extremidadesy lesiones por quemaduras en los corvejones;
  • El aumento del daño celular en el tejido muscular y el desarrollo cardiovascular desproporcionado, lo que sugiere un menor nivel de salud;
  • La incapacidad de permanecer de pie durante largos períodos de tiempo y la reducción de la capacidad para moverse y acceder a recursos vitales (alimento y agua);
  • Una mayor incidencia de las llamadas “pechuga de madera” (WB) y “carne de espagueti” (WS), dos anomalías en la carne de la pechuga de pollo que no sólo representan defectos en la calidad de la carne sino que también implican un impacto negativo en el bienestar de los pollos.

Evidencia del sufrimiento de los pollos criados por el proveedor de McDonald’s


El mes pasado, Igualdad Animal publicó una investigación en 12 granjas de pollos Moy Park, un conocido proveedor de McDonald’s. Las inquietantes imágenes mostraron que los pollos criados para crecer tanto y tan rápidamente, sufren de insoportables lesiones en las patas y son incapaces de soportar el peso de sus propios cuerpos sobredimensionados.

Nuestra batalla contra la crueldad en las granjas de McDonald’s


Durante más de dos años, Igualdad Animal ha formado parte de una coalición de organizaciones que piden a McDonald’s que haga cambios en su cadena de suministro de pollos. Cientos de manifestaciones han tenido lugar fuera de los restaurantes de McDonald’s, en la sede de Chicago y en las reuniones de accionistas.

Las tácticas que pusimos en marcha incluían acciones como pancartas aéreas, una valla publicitaria en Times Square y otra cerca del edificio del New York Times, innumerables acciones en línea y más de 300,000 firmas para la petición, estrategias que se utilizaron para instar a la empresa a realizar un cambio drástico de ritmo. Pero a pesar de todas estas protestas y acciones, McDonald’s continúa eclipsando el bienestar animal.

Los estándares que pedimos a McDonald’s para sus proveedores han sido establecidos por veterinarios y expertos en bienestar animal, y ahora están respaldados por el estudio de las GAP. Las empresas deben eliminar gradualmente el uso de las razas de pollos de rápido crecimiento, y como una de las marcas más reconocidas del mundo, McDonald’s tiene el enorme poder de mejorar la vida de cientos de millones de animales que se crían cada año.

Averigua cómo viven los pollos de rápido crecimiento en las granjas de México, lee el siguiente artículo.