La industria ganadera está acabando con los bosques

Los expertos insisten: además de ser responsable del mayor maltrato animal de la historia, la ganadería industrial es el factor principal del calentamiento climático y por eso reducir nuestro consumo de carne es la única forma de salvar al planeta.

Es así como lo ves: los efectos de esta industria son tan nocivos que solo ella es responsable del 14,5% de las emisiones de gases de efecto invernadero en el mundo.

El 30% de la superficie de la tierra está siendo ocupado por la ganadería industrial y tan solo en Sudamérica el 71% de la deforestación se debe a la demanda de los productos derivados de su actividad.

Un estudio presentado por la Coalición Mundial por los Bosques evidenció la relación entre la deforestación y la expansión del pastoreo intensivo en siete países de América del Sur.

Según dicho estudio, entre 1990 y 2005, el 71% de la deforestación en Argentina, Colombia, Bolivia, Brasil, Paraguay, Perú y Venezuela se debió al aumento de la demanda de pastos para ganado. Tan solo el 14% fue destinado a cultivos comerciales y apenas un 2% a la infraestructura y expansión humana.

La expansión de los bosques causó la pérdida de al menos un tercio de los bosques en seis de los países analizados.

 

MÉXICO

En México las cifras son también alarmantes, ya que la mitad del territorio nacional son ocupadas por granjas, mataderos, pastizales y cultivos para los animales.

En ese país mientras que el uso doméstico del agua representa el 14% y la producción de alimentos vegetales para consumo humano el 20%, la ganadería industrial consume la alarmante cifra del 50% del uso de agua potable. A nivel mundial esta cifra es del 20 al 33%.

Resulta más eficiente producir proteínas de origen vegetal y las cifras que revelan esta rentabilidad son realmente contundentes: para producir un kilo de carne de se necesitan 15 mil litros de agua mientras que producir un kilo de maíz o soya requiere 900 litros.

Con ese kilo de carne comen 8 personas y con los cereales que se invierten para alimentar a los animales para producirla podrían comer hasta 150 personas.

Con la disminución del consumo de carne se ahorraría más del 70% de agua, se reduciría la deforestación también en un 70%, se recuperarían miles de millones de hectáreas en todo el mundo y se reducirían hasta en un 63% las emisiones de gases de efecto invernadero.