La ganadería está destruyendo la biodiversidad de América Latina

De acuerdo con los informes más recientes que revelan el estado de la diversidad biológica en el planeta, América Latina encabeza la lista de regiones con mayor pérdida de especies en el mundo, y la causa principal es el consumo de carne. 

Mientras que el Informe Planeta Vivo 2020 de la WWF indica que entre 1970 y 2016  ha habido un descenso del 68% en las poblaciones de mamíferos, anfibios, aves, reptiles y peces, América Latina y el Caribe han registrado una disminución del 94% de estas especies que contrasta tremendamente con el 24% de Europa y Asia. 

La ganadería es factor principal

Todos recordamos los terribles incendios que azotaron la selva amazónica y captaron la atención del mundo hace un año y que este año rompieron récord con un aumento del 27%, y también que si solo en 2019 la deforestación aumentó un 50% en El amazonas- el bosque húmedo más extenso del planeta que reúne a 9 países diferentes, que posee una biodiversidad única y que es una de las más ricas del mundo – es debido a que la ganadería ocupa un 80% del área deforestada.

¿Qué significa lo anterior? Que los incendios son provocados para convertir sabanas, praderas, bosques y humedales en espacios para el pastoreo de animales para producir carne y para la siembra, sobre todo de soya que se utiliza principalmente para la alimentación de animales como vacas, cerdos peces y pollos.

Tendríamos una idea mucho más clara de la gravedad del asunto si tenemos en cuenta que alrededor del 79% de la soja del mundo se destina a la alimentación de animales de consumo, y la soja brasileña es la más exportada del planeta.  

La producción a escala industrial de carne y otros alimentos de origen animal es la causante de la destrucción de nuestras selvas tropicales en América Latina, ecosistemas y nuestra biodiversidad. 

La ganadería devora el Amazonas
Investigación de Igualdad Animal en Amazonas.

El vínculo letal: deforestación y pandemias 

Tanto en el informe de la WWF como el recientemente publicado por la ONU Perspectiva Mundial sobre la diversidad biológica señalan que urgen acciones en conjunto similares a las aplicadas ante la pandemia COVID-19 para frenar y revertir la pérdida de la biodiversidad.

De igual manera, los dos informes establecen una relación entre la desaparición de hábitats y la aparición de enfermedades zoonóticas, es decir, aquellas que pueden saltar de animales a humanos. “La deforestación hace que haya mayor interacción entre vida silvestre, ganado y ser humano. Esto hace que aumente la probabilidad de enfermedades zoonóticas como el ébola o el Covid-19. Los bosques actúan como una barrera que mantiene a esas enfermedades lejos de los humanos”, indicó Fran Price, líder de la práctica forestal mundial en WWF Internacional.

Ante la realidad de que muchos países no cuentan con los recursos para solventar esta problemática, el Instituto Internacional del Medio Ambiente y el Desarrollo ha propuesto que exista un intercambio entre la deuda de estos países y programas que busquen luchar contra el cambio climático y proteger la biodiversidad.

Aunque estas iniciativas puedan traer resultados favorables, también pueden tomar mucho más tiempo que aquel con el contamos realmente para hacer frente a una situación tan urgente. Podemos comenzar hoy mismo a detener la destrucción de nuestro planeta al reducir o eliminar nuestro consumo de carne incorporando a nuestros platos muchas alternativas vegetales muy deliciosas y nutritivas.

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