Impulsamos iniciativa para poner fin a los rastros clandestinos

Hoy fue presentada en el Congreso de Ciudad de México una iniciativa que hemos apoyado con los hallazgos de nuestras investigaciones en rastros del país y que propone que la matanza de animales destinados a consumo que sea realizada en lugares o establecimientos clandestinos sea incluída dentro de los delitos que contempla nuestro Código Penal.

De ser aprobada, las penas a cumplir para quien administre rastros clandestinos sería de 5 años y de 4 para quien efectúe matanzas de animales dentro de los mismos.

“Este es un progreso para erradicar los rastros clandestinos que operan sin ninguna regulación o inspección.  En estos lugares no hay ley y por tanto no hay forma de proteger y ayudar a los animales. El trabajo legislativo de Igualdad Animal se enfoca en reducir el sufrimiento de los animales hasta erradicarlo, pero sin penas que castiguen fuertemente a quienes se apartan de la ley, seguiremos evidenciando y denunciando prácticas extremadamente crueles, sin llegar a nada más que a, en el mejor de los casos, sanciones administrativas, como simples multas de estacionamiento”.  

Dulce Ramírez, directora de Igualdad Animal en México

A la iniciativa se adhirieron la diputada vicecoordinadora del grupo parlamentario de Morena Valentina Batres Guadarrama, las diputadas Marisela Zúñiga Cerón, Leticia Varela Martínez, Lilia Sarmiento Gómez y  Lilia Eugenia Rossbach Suárez, así como los diputados Martín Padilla Sánchez, Jesús Martín del Campo y Eleazar Rubio Aldarán.

Desde nuestra primera investigación en rastros, presentada en 2016, hemos dejado al descubierto la violencia sistemática a la que son sometidos millones de animales cada año en México en casas de matanza y rastros clandestinos donde proceden con total impunidad y manifiesta violación de las leyes y normativas mexicanas y sin contar con inspecciones sanitarias que implican graves riesgos para la salud animal y humana.

Durante su intervención, el Diputado Alfredo Pérez Paredes aprovechó para destacar que gracias al material registrado durante nuestras investigaciones quedó también al descubierto que en estos lugares los menores de edad quedan expuestos ante una violencia extrema además de que se violan sus derechos, ya que en muchos trabajan encargados de manipular, matar y desollar animales.