Día Mundial del Agua: ¿la ganadería secará al planeta?

Diversas organizaciones y comisiones integradas por destacados especialistas lo vienen anunciando desde hace varios años: si queremos garantizar nuestra subsistencia en el planeta debemos dejar atrás el obsoleto sistema de producción basado en la ganadería industrial y cambiar a uno más eficiente y sostenible. Y es que además de ser uno de los factores principales del cambio climático nos está llevando a una crisis global del agua.

El impacto de la ganadería: el 40% de los cereales que se producen en el mundo se destina exclusivamente para alimentar animales para producir carne. Según el informe “Perspectiva Medioambiental Global” de la ONU, “la agricultura utiliza en promedio el 70% de los recursos de agua dulce” y en algunos países la cifra llega al 90%.

Las cifras de consumo: Una persona que consume carne necesita 6.100 litros de agua por semana, lo cual equivale a una cantidad de agua suficiente para beber por 8 años.

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Un ineficiente sistema: producir un kilo de carne requiere 16.000 litros de agua. La cantidad de cereales que se emplean para producirlo puede alimentar a 150 personas, en contraste con las 8 personas que solamente podrían comer de ese kilo de carne.

La amenaza inminente: una filtración de Wikileaks de un informe de la empresa Nestlé reveló que el excesivo consumo de carne podría provocar que la escasez de agua afecte a un tercio de la población mundial en 2025 y que lleguemos a una situación crítica en 2050. Esto se debe a que para alimentar a los 9.600 millones de personas que habitaran el planeta en el 2050 sería necesario un incremento del 50% en la producción de alimentos.

Es evidente que si queremos alimentar a una población en crecimiento debemos comenzar a producir alimentos que requieran menos agua y avanzar hacia una alimentación sostenible. La ONU insta precisamente a eso a través de su informe destacando también que “muchos acuíferos se están agotando rápidamente por el exceso de extracción de agua para el riego, el consumo de agua potable y los usos en la industria y la minería”.

En México, donde la industria ganadera consume el 50% del agua potable, uno de cada 5 acuíferos está sobreexplotado y el 10% de los mexicanos no tiene acceso al agua potable siendo este un derecho fundamental.