La insostenible y destructora huella de la carne

Sabemos bien que lo que comemos impacta directamente nuestra salud, pero lo cierto es que también tiene profundas consecuencias medioambientales. Seguir produciendo alimentos a partir de la ganadería está acabando literalmente con el planeta y, de no tomarse acciones rápidamente, nos espera la devastación.

Varios estudios han revelado que reducciones de al menos un 50% en el consumo de carne son necesarias para evitar una catástrofe que implicaría desde una escasez de agua para el 2025 que afectará a un tercio de la población mundial hasta una situación crítica para el 2050. Con un sistema de producción que requiere 16.000 litros de agua para producir un solo kilo de carne, y considerando que no hay suficiente agua potable para seguir abasteciendo a una población que se espera supere los 9 mil millones para mediados de este siglo, queda muy clara la amenaza que implica seguir produciendo alimentos a partir del ganadería.

Y también, por supuesto, el sufrimiento de los animales es otro tema que la industria ganadera también oculta a sus consumidores. Sus prácticas brutales la convierten en la responsable del mayor maltrato animal que ha conocido la historia. Una terrible situación para la cual, de acuerdo con Marco Springmann del Oxford Martin Program on the Future of Food, los cambios tecnológicos y de dietas son vitales, y estos implicarían reducir el consumo de carne, al mismo tiempo que aumentar al triple el de consumo de frijoles y legumbres y cuatro veces el de nueces y semillas.

Cada uno de los impactos de la actividad ganadera pueden ser minimizados si se toman acciones precisas a tiempo. Considerar alimentarse con alternativas a la carne es sin duda la más efectiva. Te invitamos a visitar Love Veg, donde encontrarás toda la información necesaria para poder comenzar hoy mismo.