Pandemia o cambio consciente: cae el consumo de carne mundial

No solamente afectó nuestras vidas profundamente y nos ha llevado a reiventar nuestras rutinas, la pandemia provocada por el COVID-19 está impactando profundamente nuestro sistema de producción de alimentos, y muy especialmente a la industria cárnica.

Las nuevas cifras de la FAO ( Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación) indican que la pandemia provocará una caída del 2.8% en el consumo mundial per cápita de carne este año, la caída más baja de la década y la mayor disminución desde el año 2000.  

Pero, ¿a qué se debe esta caída?

En primer lugar, múltiples casos de COVID-19 confirmados entre trabajadores infectados en plantas de procesamiento de carne han provocado el cierre temporal o una reducción significativa en las operaciones de algunas de las mayores empresas cárnicas del mundo como Tyson Foods, JBS y Cargill Ltd. De igual manera, el cierre masivo de restaurantes y escuelas ha provocado una disminución en la demanda de productos cárnicos. 

No hay porqué alarmarse, esto es positivo

Si en definitiva el COVID-19 está impactando en la cantidad de carne que las personas está consumiendo, esto, de acuerdo con la doctora Shireen Kassan, fundadora de la organización Plant Based Health Professionals del Reino Unido, no es algo negativo en absoluto.

Kassam afirma que independientemente de que esta disminución en el consumo mundial de carne se mantenga, un cambio en nuestro sistema alimentario en necesario e impostergable.

“Comer menos o nada de carne ciertamente reducirá enormemente el riesgo de nuevas infecciones virales [como el coronavirus] y por supuesto la transmisión de bacterias de los alimentos. Este es un hecho indiscutible reconocido por las organizaciones internacionales”.

Shireen Kassan

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Vienen más pandemias, pero ¿podremos prevenirlas?

Un informe de 20016 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente advirtió que “la ganadería a menudo sirve de puente epidemiológico entre la fauna silvestre y las infecciones humanas” y que “esto es especialmente cierto en el caso de la cría intensiva de animales”.  

Y en su informe más reciente, la ONU afirma que el COVID-19 es solo la última de una lista de enfermedades transmitidas desde animales a humanos y que aún en medio de la batalla que el planeta está librando contra el virus veremos el surgimiento de más brotes de enfermedades que se transmiten de animales a humanos pero que, de igual manera, podremos tomar medidas para evitar pandemias. 

El reporte también señala que el  60% de la enfermedades en humanos son de origen animal y la mayoría de ellas se transmiten a través de productos de origen animal.

Pero si tenemos en cuenta que además de esto la industria ganadera produce el 15% del total de los gases efecto invernadero que se emiten en todo el planeta, derrocha tierras, agua y provoca una deforestación deliberada y la contaminación del agua, resulta más que evidente la urgente necesidad hacia un cambio en nuestro sistema de producción de alimentos.