¿Cómo sería un mundo sin ganadería industrial?

En estos días en los que el mundo sigue viviendo una emergencia global, han circulado por las redes diversas imágenes que muestran cómo la actual reducción de la actividad industrial y del flujo del transporte ha tenido un impacto tremendo en el medio ambiente. 

Hemos visto cómo el aire se ha limpiado y supimos que las emisiones de gases contaminantes se han reducido en un 25%. En medio del silencio de las metrópolis – usualmente ruidosas y agitadas – el canto de los pájaros se hace habitual al igual que la presencia de animales que se han atrevido a avanzar ante la ausencia de los humanos.

Hemos podido ser más conscientes de cuán alto es cada día nuestro impacto en el medio ambiente y de que, sin duda, nuestra presencia le cuesta muchísimo al planeta. Y aunque sabemos que en algún momento se reiniciaran las actividades y todo volverá a la anterior normalidad, luego de haber visto con nuestros propios ojos cómo es un mundo sin nosotros, en el que los animales continúan sus vidas sin dañar y sin dejar huella, muchos nos estamos preguntando ¿es posible un mundo sostenible – y mejor en todas las formas- si nos incluye a nosotros los humanos?

LA RESPUESTA: ¡Sí!, pero para lograrlo necesitamos primero entender que aunque el planeta sí puede ser un lugar sostenible a pesar de nuestra presencia, lo mismo sería imposible si seguimos basando nuestro sistema de producción de alimentos en la ganadería industrial.  

Para entender mejor porqué esto es así, la preguntas correctas serían: ¿Por qué? ¿Acaso cómo sería el mundo sin ganadería industrial?

ANIMALES SALVADOS DEL INFIERNO: la industria ganadera y la pesca industrial es responsable de provocar el mayor maltrato animal que se ha conocido en toda la historia. Ninguna otra actividad humana ha hecho sufrir y matados más animales que esta perversa y destructiva maquinaria de producción.

En un mundo sin ganadería industrial, cada año 70 mil millones de animales serían librados de ser sometidos a las prácticas más crueles y de sufrir una muerte horrible en el matadero. Aunque todos los animales utilizados para consumo sufren muchísimo, los peces y los pollos son los que se llevan la peor parte. Un mundo sin pesca industrial y sin la industria del pollo salvaría cada año de la crueldad extrema y de la muerte a 1.613.000.000.000 (un billón seiscientos trece mil millones) de peces y 66 mil millones de pollos.

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PROTEGERÍAS AL PLANETA DESDE TU NEVERA: Te puede parecer increíble pero desde tu nevera, despensa y el carrito del supermercado puedes iniciar una verdadera revolución que está definiendo el destino del planeta. 

¿Por qué? Porque en un mundo sin ganadería industrial, es decir, un mundo en el que nuestros alimentos no provengan de su obsoleto y devastador sistema de producción, se reduciría un cuarto del total de gases de efecto invernadero a nivel mundial, el 45% de las tierras del planeta para pastoreo o siembra de cereales para animales destinados a consumo no estarían ocupadas, se consumiría entre un 20 y 30% menos del agua potable en todo el mundo y la deforestación en el Amazonas disminuiría en un 50%.

¿Te sorprende? Espera porque hay más…en un México sin ganadería industrial la cifra del consumo de agua se reduciría en un alarmante 50% y la ganadería industrial dejaría de ocupar la mitad del territorio nacional con granjas, mataderos, pastizales y cultivos para los animales.

NO SERÍA NECESARIO “UN ÚLTIMO LLAMADO”: Hace más de un año el Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático de la ONU (IPCC), formado por algunos de los científicos más destacados del mundo, hizo «un último llamado» para alertar sobre que solo nos quedan 11 años para mantener el límite de temperatura global en 1.5 Cº y evitar que los riesgos de sequía, inundaciones y calor extremo (todos ellos consecuencias del cambio climático), se eleven significativamente.

Grandes reducciones en el consumo de carne serían necesarias para evitar una catástrofe provocada por los efectos del cambio climático del cual la actividad ganadera es factor principal. En un mundo sin esta industria no tendríamos que preocuparnos por esto. Además, las políticas gubernamentales – actualmente a favor en gran parte del crecimiento de la ganadería industrial – impulsarían el desarrollo de la producción de alternativas a la carne y otros productos que son libres de crueldad, más sostenibles y sanos.

América

EVITARÍAMOS MÁS DE 10 MILLONES DE MUERTES AL AÑO: el uso excesivo de antibióticos en animales utilizados para consumo ha provocado la multiplicación de cepas de bacterias resistentes conocidas como superbacterias y que estas muten y se hagan resistentes a los antibióticos. De acuerdo con la ONU esta resistencia es ya considerada una crisis global porque provoca la muerte de 700,000 personas cada año por infecciones resistentes a los antibióticos, pero la cifra aumentará a 10 millones para el año en 2050 si no se toman medidas.

El consumo de carne también está vinculado a muchos otros problemas de salud, incluyendo enfermedades cardíacas, diabetes y obesidad. De hecho, en 2015, la Organización Mundial de la Salud llegó a clasificar la carne procesada como cancerígena. Por todo esto, una alimentación basada en plantas a nivel global también resultaría en 8,1 millones de muertes menos al año en todo el mundo.  

LOS RECURSOS NO SERÍAN DESPERDICIADOS: Un mundo sin ganadería industrial sería, por supuesto, un mundo vegano. Pero, ¿cómo es que un mundo vegano contribuiría a un mayor aprovechamiento de los recursos? Porque se trata de hacer un uso eficiente de los mismos, algo que es imposible dentro de un sistema de producción de alimentos basado en la ganadería industrial.

Para que te puedas dar una idea de lo que hablo, hazte de cuenta que según The American Journal of Clinical Nutrition una persona que consume carne requiere 17 veces más tierra, 14 veces más agua y 10 veces más energía que una que sigue una alimentación vegana. 

La ONU ha ya alertado sobre que dentro de 50 años habrá 10,500 millones de personas en el planeta (actualmente somos 7,000 millones) y que será imposible abastecer de carne a una población así y para poder alimentar a todos será necesario producir alimentos de manera más sostenible.

NO, NADA DE ESTO ES UTÓPICO: nada de lo mencionado está lejos de poder ser una realidad. Y ya está ocurriendo y avanzando a un acelerado ritmo. Las alternativas a la carne y otros productos de origen vegetal crecen en ventas de manera exponencial y millones de personas llevan ya una alimentación vegana o están reduciendo su consumo de carne. De igual manera, cada vez más celebridades y deportistas de alto rendimiento están llevado una alimentación vegana por diversos motivos y animan a otros a hacerlo y políticas gubernamentales comienzan a incentivar que los ciudadanos reduzcan su consumo de carne o sigan una alimentación vegana. 

Cada uno de nosotros, desde un cambio individual, tiene la capacidad de transformar nuestra realidad actual y contribuir a ese cambio global que todos necesitamos. Somos nosotros (y no al contrario) los que podemos transformar el actual sistema de producción de alimentos basado en la ganadería industrial en uno que no involucre la crueldad hacia los animales, que sea respetuoso con el ambiente y que no conlleve riesgos para nuestra salud y, sobre todo, que no ponga nuestra futuro en riesgo.

Anímate a probar hoy. En Love Veg está todo lo que necesitas para empezar y te acompañaremos en cada paso.