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11 prácticas ganaderas que pensarías que son ilegales, pero no lo son


“Si los mataderos tuvieran paredes de cristal, todo el mundo sería vegetariano”.

Paul McCartney

Debido al espacio que requieren, las granjas y los mataderos suelen construirse lejos de las zonas habitadas. Tampoco tienen ventanas que permitan ver lo que pasa en su interior.

Pocas personas saben realmente lo que les ocurre a los animales en estos lugares, por eso es tan importante el trabajo de nuestros valientes investigadores.

Desarmados por la crueldad que presencian, las personas que observan nuestras investigaciones suelen pensar que todo lo que documentamos es ilegal.

Sin embargo, muchos de los abusos que nuestras investigaciones sacan a la luz, son en realidad prácticas que a pesar de ser crueles no están prohibidas por la ley.

La industria de la cría de animales es muy consciente de que la sociedad no aceptaría tal crueldad y, por tanto, invierte millones en campañas de marketing que muestran a los animales paseando felizmente por la hierba. Nada más lejos de la realidad.

Estas son algunas de las prácticas habituales que los animales de granja se ven obligados a soportar cada día, porque no son consideradas ilegales:

Inseminación artificial

La inseminación artificial es el proceso de recoger espermatozoides de un animal macho y depositarlos manualmente en el órgano reproductor de una hembra. Algunos de los animales de granja sometidos a esta práctica son las vacas, las hembras de cerdo -también conocidas como cerdas-, las ovejas y las pavas.

El proceso requiere que los ganaderos introduzcan una sonda en el interior de la vagina del animal. En el caso de las cerdas, en particular, los catéteres insertados de forma incorrecta pueden entrar en la vejiga y causar infecciones.

Las hembras utilizadas para la cría se ven obligadas a someterse a este angustioso proceso una y otra vez durante años, y a menudo desarrollan infecciones en sus vulvas como resultado de los repetidos embarazos.

Jaulas de partos

Una semana antes de dar a luz, las cerdas son obligadas a entrar en jaulas de parto, donde permanecerán durante el nacimiento de sus lechones y mientras los amamantan.

En estas minúsculas jaulas, la cerda no puede moverse ni darse la vuelta, y mucho menos cuidar adecuadamente de sus bebés. Debido al espacio extremadamente limitado, a menudo la madre puede aplastar accidentalmente a sus bebés con su peso. Dado el fuerte vínculo que las cerdas madre forman con sus crías, las jaulas de parto les causan una gran angustia psicológica.

Además, como las cerdas no pueden moverse dentro de estas minúsculas jaulas, se ven obligadas a estar de pie y a tumbarse sobre sus propios excrementos, lo que puede provocarles graves infecciones que la mayoría de las veces no se tratan.

Nuestra reciente investigación sobre una granja de cerdos de “calidad garantizada”, reveló imágenes alarmantes de cerdas con infecciones extremadamente graves que se dejaron sin tratar.

Separación prematura de madres y crías

Ya sea para la producción de carne o de leche, las madres y los bebés en las granjas industriales son separados poco después de nacer.

Al igual que nosotros, las vacas sólo producen leche para sus bebés. Para que la industria se quede con su leche, el bebé de una vaca es separado de ella sólo 24 horas después de haber nacido, lo que les causa a ambos una gran angustia psicológica. Tras ser arrancado de su madre, el ternero pasará los dos primeros meses de su vida en un confinamiento extremo y alimentado con un sustituto de la leche. La leche que su madre produce para ella se destina al consumo humano.

Las vacas utilizadas para la producción de leche pasan por este proceso durante toda su vida hasta que son incapaces de producir suficiente leche para la industria, y son enviadas al matadero.

En la naturaleza, una cerda madre amamanta a sus lechones hasta que tienen entre 10 y 17 semanas. En las granjas industriales, los lechones se separan de su madre cuando sólo tienen tres semanas. Esta separación es muy angustiante tanto para la madre como para los lechones, a los que se puede oír llorar.

Separar a las madres de sus crías no sólo es doloroso, sino también antinatural, ya que priva a los animales de su libertad para expresar comportamientos naturales y desarrollar vínculos con sus familias.

Mutilaciones dolorosas

Los animales de las granjas industriales se ven obligados a soportar procedimientos dolorosos -como el corte de la cola, el corte de los dientes, la castración y el descabezamiento– a menudo sin anestesia ni alivio del dolor.

El corte de cola es la extirpación de parte de la cola del cerdo para reducir el riesgo de que se muerdan la cola entre ellos. La mordedura de cola suele ser una consecuencia de la angustia psicológica y física a la que están sometidos los cerdos en las granjas industriales debido al hacinamiento en las naves y al poco espacio disponible.

Esta práctica sólo debe hacerse como último recurso, en caso de que haya evidencia de lesiones en las colas de otros cerdos y después de buscar formas de reducir la agresión, como separar a los cerdos o reducir la densidad de población. Sin embargo, como han revelado muchas de nuestras investigaciones, este no es a menudo el caso, ya que algunos ganaderos cortan rutinariamente las colas de los lechones sin evaluar la situación y sin suministrarles ningún analgésico durante este doloroso procedimiento.

El corte de dientes consiste en eliminar o triturar los extremos afilados de los dientes de aguja de los lechones para reducir los daños tanto a los pezones de la cerda durante la lactancia como a otros lechones.

Al igual que el corte de cola, el corte de dientes debe realizarse legalmente como último recurso sólo después de haber tomado medidas para mejorar el entorno del cerdo, pero hay pruebas de que a pesar de esto último los lechones se siguen mordiendo. Sin embargo, como revelaron muchas de nuestras investigaciones, esto no suele ser así, ya que algunos ganaderos recortan sistemáticamente los dientes de los lechones sin evaluar la situación y sin darles ningún tipo de alivio del dolor. Además, muchos lechones desarrollan infecciones en sus encías debido a que este procedimiento se lleva a cabo sin los cuidados adecuados.

La castración se lleva a cabo en cerdos y terneros también sin suministrarles ningún tipo de analgésico.

Descorne de vacas

El descorne es la eliminación de los cuernos para reducir el riesgo de lesiones tanto para los cuidadores como para los animales. A las vacas y terneros les cortan los cuernos con un hierro candente en lugar de usar anestesia (o la cauterización química e indolora). Sus cuernos están llenos de sangre y tejido nervioso, por lo que son muy sensibles al dolor. En México el descorne se realiza en vacas adultas, lo cual está prohibido en otros países.

Crecimiento antinatural

La ganadería industrial requiere animales de crecimiento rápido para maximizar la producción. Para conseguirlo, los animales se crían de forma selectiva para que crezcan con una rapidez anormal, lo que les hace desarrollar problemas fisiológicos. La cojera, el debilitamiento o la rotura de huesos, las infecciones y los fallos orgánicos son problemas de salud habituales en los animales de las granjas industriales.

Para mantenerlos vivos el tiempo suficiente antes de ser matados, los animales enfermos y heridos pueden recibir antibióticos, aunque como lo demostró nuestra investigación en México los antibióticos también se usan como promotores del crecimiento lo cual provoca una resistencia bacteriana a dichos fármacos por el abuso de los mismos.

Los pollos son los animales terrestres más maltratados del planeta, ya que el 25% de los pollos de granja sufren dolorosas cojeras. A menudo, son incapaces de ponerse de pie o caminar, por lo que se les obliga a sentarse en sus propios desechos, que a menudo les queman la piel.

Nuestros equipos corporativos y jurídicos trabajan incansablemente en varias campañas para pedir a los principales supermercados y empresas -como Tesco, Morrisons y McDonald’s- que se comprometan a mejorar el trato a los pollos. Puedes saber más sobre nuestras campañas aquí.

Jaulas superpobladas

En México, más de 200 millones de gallinas permanecen encerradas en jaulas para la producción de huevos, en graves condiciones de vida sin poder expresar sus comportamientos naturales.

Los animales encerrados en jaulas sufren una gran angustia psicológica y física, ya que se ven obligados a vivir en condiciones inmundas, con muy poco espacio para moverse. En estos espacios superpoblados, las gallinas son incapaces de desarrollar jerarquías sociales o de escapar a comportamientos de acoso y a menudo son aplastadas o pisoteadas por otras en la misma jaula dentro de las cuales cada una cuenta con el espacio equivalente a una hoja de papel.

Apoya nuestra campaña para acabar con las jaulas crueles firmando nuestra petición.

Privar a gallinas de agua y comida por días

En México, una de las prácticas más crueles es la muda forzada o pelecha que consiste en privar a las gallina de agua y comida durante 7 días para reducir su peso corporal en un 20%. Esto se hace con el fin de acelerar el proceso de un segundo ciclo de postura de huevo. Esta práctica se llega a realizar hasta dos veces por cada gallina. Agónicamente morirán durante y después de esta práctica.

Animales abandonados sin comida ni agua durante días durante el transporte en vivo

Cada año, millones de animales de granja -incluidos cerdos, vacas, ovejas y cabras- son transportados durante cientos o incluso miles de kilómetros por tierra o mar, sólo para ser utilizados para la cría o matarlos en su destino. Las condiciones en las que se transportan son alarmantes y pueden exponer a los animales a un sufrimiento extremo y prolongado. Muchos mueren por ello.

Los vehículos en los que se hacinan suelen estar superpoblados, lo que hace que se pisen o se lesionen unos a otros. Además, los animales pueden permanecer hasta 48 horas sin comida ni agua, lo que les provoca deshidratación.

Por último, es muy frecuente que durante estos largos viajes se produzcan accidentes o problemas técnicos que pueden provocar la lesión o la muerte de algunos animales.

El proceso de matanza desde el aturdimiento por gas, pasando por el baño de agua eléctrico, hasta la matanza de vacas preñadas

Más de 2 mil millones de animales son matados cada año en los rastros en México. Esto incluye más de 19 millones de cerdos, 8 millones de vacas y casi 2 mil millones de pollos de engorde. Otros animales matados para el consumo humano son los peces, pavos, patos, ovejas y cabras.

La mayoría de los animales de granja que se matan en los mataderos son jóvenes, muchos son sólo bebés. Los lechones son matados a los seis meses; los pollos criados por su carne se matan a las seis semanas, y muchos terneros machos de las granjas lecheras se matan en la granja con sólo uno o dos días de vida.

El proceso en sí mismo dista mucho de ser humano o compasivo, y se asemeja más a una línea de producción de objetos que a seres vivos y sensibles.

Animales que están conscientes durante la matanza

La mayoría de las vacas en México son aturdidas con una pistola de pernos cautivos antes de ser matadas. Una vez aturdidas, salen rodando del corral, son encadenadas por una pata trasera, subidas a un transportador aéreo y trasladadas a la zona de desangrado. Aquí se les corta la garganta y se les deja desangrarse pero muchas despiertan tras el aturdimiento e intentan levantarse mientras se desangran.

A los pollos los pasan por una bandeja con agua electrificada, diseñada para aturdirlos antes de matarlos, colgados de cabeza en una línea de grilletes en movimiento, que los lleva al baño de agua, donde sus cabezas se balancean en el agua electrificada mientras luchan por liberarse. Este proceso es extremadamente estresante y doloroso para los pollos. A continuación, se les desangra por el cuello tras salir del baño de agua. Muchas aves levantan la cabeza para evitar el agua electrificada y, por tanto, son matadas mientras están conscientes. Se desangran lentamente hasta morir, muchos de ellos en terrible agonía luchan hasta el último minuto por escapar.

Apuñalados, aplastados y golpeados

Como lo indica la normativa, los cerdos deberían ser aturdidos mediante una corriente eléctrica o una alta concentración de gas carbónico. Pero a través de nuestra extensa investigación en rastros de México descubrimos que en estos lugares a los cerdos los apuñalan sin aturdimiento previo o los golpean repetidamente en la cabeza con el mazo de una hacha y los borregos y chivos también son matados violentamente, atados de patas, arrastrados por el suelo y degollados.

Los peces: los más desprotegidos por la ley

Se mata a los peces utilizando diferentes métodos, entre los que se encuentran la asfixia fuera del agua, la exposición al dióxido de carbono, la exposición a temperaturas muy bajas en un lecho de hielo y el sangrado sin aturdimiento. Estos procedimientos pueden tardar varios minutos en inducir la insensibilidad y son extremadamente crueles.

Los métodos de aturdimiento eléctrico y por percusión para los peces son cada vez más comunes. Los sistemas eléctricos actuales incluyen sistemas de aturdimiento por baño de agua, que hacen pasar a los peces por agua electrificada para aturdirlos.

Lamentablemente, como reveló nuestra reciente investigación dentro de la Scottish Salmon Company, no hay disposiciones detalladas para los peces en el momento de la matanza lo que puede provocar un sufrimiento prolongado durante el tiempo que tardan en morir.

Animales matados nada más nacer

La industria ganadera se rige por los beneficios y, por lo tanto, se descarta todo lo que la industria considera inútil.

Este es el caso de los miles de millones de pollitos macho de la industria del huevo, que son gaseados o triturados vivos inmediatamente después de nacer por ser incapaces de producir huevos. También son considerados inútiles por la industria cárnica, porque son incapaces de crecer tan rápido como la industria requiere para ser rentables por las ganancias que se puedan obtener por su carne.


Nuestro trabajo de investigación abre una ventana a las granjas industriales, sacando a la luz las atrocidades y la crueldad a las que estos inocentes animales son sometidos cada día. También revela cómo con demasiada frecuencia no se respetan las leyes vigentes para proteger a los animales.

Por eso, nuestras investigaciones son extremadamente importantes, ya que nos proporcionan las pruebas que necesitamos para convencer a los gobiernos de que tomen medidas en defensa de los animales de granja.

Hay millones de animales que están pasando por esto ahora mismo y tú tienes el poder de defenderlos y hacer que esto se detenga. Apoya nuestro trabajo de investigación hoy mismo, haciendo una donación mensual.