Pollos que no pueden caminar y cadáveres entre animales vivos: una investigación en granjas de Argentina
Una nueva investigación de Igualdad Animal, narrada por el artista argentino Nicolás Pauls, expone las condiciones en las que son explotados los pollos criados por la industria de la carne en Argentina. La evidencia documenta animales incapaces de caminar, cadáveres abandonados entre animales vivos y aves con el plumaje dañado, lo que refleja las consecuencias de uno de los modelos más intensivos de la explotación animal.
La organización obtuvo esta evidencia entre noviembre y diciembre de 2024 en tres granjas ubicadas en las provincias de Buenos Aires y Entre Ríos.
Ve la investigación narrada por Nicolás Pauls
¿Qué documentamos en las granjas de pollos de Argentina?
Las imágenes documentan las consecuencias físicas de un modelo que ha seleccionado genéticamente a los pollos para crecer de forma acelerada en muy poco tiempo. Se documentaron animales con graves problemas de movilidad, incapaces de levantarse o moverse con facilidad, con las patas completamente abiertas mientras intentan impulsarse con las alas para alcanzar el agua; los pollos que no crecieron con la misma rapidez tampoco logran acceder a ella.
La investigación evidencia además la presencia de cadáveres junto a bebederos y comederos, así como entre animales vivos, y numerosos pollos con pérdida de plumaje, quemaduras y lesiones en la piel por el contacto permanente con orina y excremento.
De acuerdo con la Dra. Marina Alves Gomes Lemes, científica especializada en animales con Máster y Doctorado en Producción Animal (Universidad Federal de Lavras, Brasil), los problemas observados responden a la selección genética de pollos de crecimiento acelerado y al confinamiento propio de la producción industrial —agravado por la alta densidad de población, la falta de enriquecimiento ambiental y la mala calidad de la cama—, que derivan en problemas de locomoción, escaso plumaje, estrés térmico y mortalidad en todas las etapas de la cría.

El daño provocado por este crecimiento antinatural ha sido científicamente comprobado y ha llevado a países como Noruega a prohibir la explotación de razas de crecimiento acelerado. De acuerdo con investigaciones científicas, “la rápida tasa de crecimiento altera el equilibrio original del crecimiento y desarrollo de los tejidos en los pollos de engorde. Debido al rápido aumento de peso y al retraso en el desarrollo esquelético, en los pollos de engorde se producen enfermedades esqueléticas, especialmente en los huesos de las patas.”
SENASA: Una inspección que no llegó al fondo
Como en investigaciones anteriores, Igualdad Animal presentó una denuncia ante el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) por los hechos documentados en cada una de las granjas, para que se investiguen y se adopten las medidas necesarias.
Sobre una de ellas, ubicada en Entre Ríos, el organismo determinó que, tras la visita de un veterinario local, la crianza en esa granja “se realiza en condiciones aceptables” de acuerdo con la Resolución 1697/2019, y que “no se han observado problemas que afecten al bienestar de los pollos que se alojan”.

Sin embargo, del análisis de la documentación remitida por SENASA, actas, informes y fotografías de esas visitas, Igualdad Animal advierte serias limitaciones en el procedimiento de control:
- No se realizó un estudio pormenorizado del estado real de los pollos.
- No se hizo un análisis detallado sobre el enriquecimiento ambiental de los galpones.
- No se tomaron fotografías de los propios animales que permitieran verificar su estado.
Las inspecciones de SENASA se limitan a revisar si la infraestructura de la granja es adecuada según sus criterios pero omiten deliberadamente evaluar el estado real de los pollos explotados. Eso es precisamente lo que esta investigación busca denunciar y visibilizar.”
Dulce Ramírez, vicepresidenta para América Latina de Igualdad Animal.
Ante la respuesta que la organización considera insuficiente y parcial, solicitó una nueva inspección y que se notifique la metodología empleada para analizar el estado de los pollos. La autoridad ha confirmado la recepción de la solicitud y notificado al Centro Regional Entre Ríos.
Asimismo, Igualdad Animal está a la espera de la inspección y respuestas correspondientes sobre la granja de Buenos Aires.

La crueldad detrás del crecimiento acelerado
Un pollo nace pesando apenas 44 gramos y a los 42 días de vida (edad promedio a la que es matado) un macho de esta estirpe pesa alrededor de 3,2 kilos: más de 70 veces su peso al nacer¹. Esta velocidad de crecimiento favorece deformaciones óseas, cojeras, problemas cardiovasculares y dificulta que muchos animales puedan caminar o alcanzar el alimento y el agua. Incluso en su última semana de vida, un pollo de crecimiento acelerado sigue ganando más de 100 gramos por día², un ritmo que su propio esqueleto y sistema cardiovascular no logran soportar.
El daño provocado por este crecimiento acelerado ha sido científicamente comprobado. De acuerdo con Liu et al. (2023)³, “la rápida tasa de crecimiento altera el equilibrio original del crecimiento y desarrollo de los tejidos en los pollos de engorde. Debido al rápido aumento de peso y al retraso en el desarrollo esquelético, en los pollos de engorde se producen enfermedades esqueléticas, especialmente en los huesos de las patas.”
Sobre la industria del pollo en Argentina
La investigación se publica en un contexto en el que los modelos de explotación intensiva buscan expandirse en Argentina. De acuerdo con datos de faena de aves compilados por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación con información de SENASA⁴, en 2025 fueron matadas más de 750 millones de aves para consumo humano en el país, concentradas principalmente en las provincias de Entre Ríos (50,2%) y Buenos Aires (35,4%).
El consumo de carne de pollo, por su parte, alcanza los 47,7 kilogramos por persona al año, de acuerdo con datos oficiales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación⁵, actualizados a 2025.
La exigencia de Igualdad Animal
La evidencia recopilada, junto con el respaldo científico existente sobre los efectos del crecimiento acelerado, deja en claro que el modelo de producción industrial es incompatible con el bienestar de los animales. Por ello, Igualdad Animal exige a las autoridades:
- Realizar inspecciones que incorporen indicadores basados en el estado de los propios animales, incluida su movilidad, lesiones y acceso efectivo a agua y alimento;
- Garantizar y fiscalizar el cumplimiento efectivo de la normativa vigente en materia de bienestar animal; y
- Evaluar los impactos sobre el bienestar animal del uso de estirpes de crecimiento acelerado y adoptar medidas para reducir el sufrimiento asociado a ellas.
Elige con compasión
cada vez son más las personas que eligen una alimentación de origen vegetal y hoy, tu decisión puede sumarse a cambiar miles de vidas. Love Veg Argentina comparte el recetario gratuito “Clásicos a Base de Plantas Para Salvar a Los Pollos”, en que encontrarás los platillos que siempre has conocido pero con un ingrediente fundamental: respeto por todos los animales.

CUIDA DE LAS FAMILIAS
Un pollito reconoce la voz de su madre y se aferra a ella inmediatamente después de nacer. Puedes defender estos lazos familiares eligiendo alternativas a los huevos basadas en plantas.
Referencias
¹ ² Datos de rendimiento para la estirpe Ross 308, una de las razas de crecimiento acelerado más utilizadas en la industria avícola. Fuente: Aviagen, “Ross 308/308 FF Broiler: Performance Objectives 2022” (tabla de rendimiento para machos), disponible en: ross-intl.aviagen.com
³ Liu, K. et al. (2023). “Leg disorders in broiler chickens: a review of current knowledge.” Animal Nutrition. DOI: 10.1080/10495398.2023.2270000
⁴ Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGyP), “Faena Nacional de Aves Habilitada por SENASA 2025-2026” (datos con base en SENASA), disponible en: magyp.gob.ar
⁵ Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación. Datos de consumo de carnes 2025.