Más allá del gusano barrenador: miles de animales son rechazados por EE.UU. debido a incumplimientos de bienestar animal
La organización Igualdad Animal México, con base en datos y documentos oficiales, así como en solicitudes de transparencia, exhibe que entre los años fiscales 2020 y 2025 —antes del cierre de la frontera por la crisis del gusano barrenador— decenas de miles de animales mexicanos¹ ya eran rechazados por autoridades sanitarias del Departamento de Agricultura de Estados Unidos debido a incumplimientos relacionados con el bienestar animal, como enfermedades, golpes y debilidad. También se reportaron cientos de casos de animales muertos.
Ante la inminente reapertura de la frontera para la exportación de animales vivos prevista para el próximo 24 de agosto², la organización advierte que las cifras reflejan faltas rutinarias a las normas que regulan el transporte de animales vivos y a protocolos oficiales. Asimismo, denuncia que el esquema de retorno, en lugar de sancionar los incumplimientos, abre la puerta a destinar a esos animales al consumo nacional.

Miles de animales fueron rechazados por EE.UU. antes de la crisis por el gusano barrenador.
Un problema estructural
En julio de 2025, el Gobierno de Estados Unidos cerró su frontera a la importación de animales criados para consumo provenientes de México como medida para contener la propagación del gusano barrenador, detectado en distintas regiones del país. La decisión interrumpió abruptamente el flujo de miles de animales destinados al mercado estadounidense.
Los registros oficiales, sin embargo, muestran que el problema es anterior y más amplio: datos del Informe Semanal de Exportación de Ganado Bovino a los Estados Unidos de América del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y solicitudes de información analizadas por Igualdad Animal México revelan que, entre los años fiscales 2020 y 2025, más de 121 mil animales fueron rechazados en la frontera. El pico ocurrió en 2024, con 33 mil 415 casos, mientras que en 2025 se registraron 9 mil 721, cifra parcial debido al cierre fronterizo iniciado en julio de ese año.

El desglose de 2025 permite un mayor nivel de detalle: además de causas relacionadas con el bienestar animal, incluye motivos administrativos como discrepancias en el herraje o la identificación de los animales, así como miles de casos con otros motivos no clasificados.
En total, 75 mil 087 animales, equivalentes al 65.8% de los rechazos, estuvieron relacionados con condiciones que reflejan maltrato, negligencia o manejo inadecuado.
El hecho de que más de la mitad de los rechazos estén vinculados al bienestar animal sugiere que no se trata de incidentes aislados, sino de un patrón estructural dentro de la industria ganadera.

Incumplimientos a la normas
Igualdad Animal ha investigado a lo largo del país las condiciones en que los animales criados para consumo son transportados vivos, documentando graves incumplimientos a la Norma Oficial Mexicana-051-ZOO-1995, como transportar animales enfermos, heridos o en condiciones que ponen en riesgo su integridad. Ahora, los datos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) confirman que no se trata de casos aislados.
Protocolos oficiales —como el Protocolo de los EUA para la importación de toretes y vaquillas castradas y bisonte (para engorda) de México³ y el Protocolo para la importación de bovinos sexualmente intactos de México a los Estados Unidos⁴— también establecen requisitos que, en teoría, deberían evitar estos rechazos, como la inspección de los animales dentro de los 30 días previos a su exportación por un Médico Veterinario Responsable Autorizado (MVRA) por la Sader, quien debe certificar que se encuentran libres de enfermedades transmisibles y/o notificables.
En el caso específico de las hembras castradas, la normativa es igualmente precisa: deben presentarse para su ingreso a Estados Unidos no antes de 21 días ni después de 180 días tras la cirugía, con cicatrización completa y sin grapas. El hecho de que existan miles de rechazos por castraciones recientes es otra muestra de un incumplimiento normativo reiterado.
Los datos de la Secretaría de Agricultura revelan un incumplimiento sistemático de la NOM-051: todos esos miles de animales fueron transportados enfermos o heridos y atravesaron estados completos sólo para ser devueltos, alargando su sufrimiento.”
Dulce Ramírez, Directora de Igualdad Animal México.

Rechazados por EE.UU., destinados a México
De acuerdo con una solicitud de transparencia realizada por Igualdad Animal al Senasica, los animales “rechazados sí pueden comercializarse en el territorio nacional” y “deben ser identificados para tal fin”.
Este esquema abre la puerta a que cuando la industria no cumple con los estándares de bienestar animal exigidos por Estados Unidos, se le abra el mercado interno.

Los animales rechazados son devueltos a México como importación, por lo que se debe realizar la Solicitud para la obtención del Certificado de Importación ante la Dirección de Sanidad Animal.
Así, las consecuencias de incumplir las normas no necesariamente implican pérdidas o sanciones a la industria ganadera. Por ejemplo: cuando se reincide en presentar animales con garrapatas, la Sader procede a marcarlos con fierro con las siglas CN (Consumo Nacional) y los animales regresados a México pueden ser destinados al mercado interno. En la práctica, más que una sanción, este mecanismo funciona como una vía alterna de comercialización para animales que no cumplen con estándares de exportación.
“Sin consecuencias claras para quienes infringen las normas, los estándares de bienestar animal funcionan más como filtros comerciales en la exportación y no como protecciones reales para los animales”, advirtió Dulce Ramírez.

Cuando las vacas son rechazadas por EE.UU., los animales son devueltos como importación a México.
Solicitud de transparencia realizada por Igualdad Animal.
Hacia el fin del transporte de animales vivos
Los datos analizados muestran que el rechazo de animales en la frontera no es un hecho aislado, sino el reflejo de fallas sistemáticas en el transporte, el mismo problema que Igualdad Animal documenta a nivel internacional a través de su campaña para poner fin al transporte de animales vivos. Ante la inminente reapertura de la frontera, la organización llama a las autoridades a:
- Fortalecer los Puntos de Verificación e Inspección (PVI) para evitar el transporte de animales que presenten incumplimientos relacionados con su bienestar;
- Sancionar los incumplimientos a la NOM-051;
- Garantizar trazabilidad y transparencia sobre el destino de los animales rechazados y marcados como Consumo Nacional (CN); y
- Avanzar hacia la prohibición del transporte de animales vivos.
Toma acción por los animales
Cada año, más de 2 mil millones de animales son explotados en granjas industriales de México. Después de atravesar condiciones crueles en la etapa de crianza, aún deberán enfrentar prácticas dolorosas durante el transporte.
Malos tratos, golpes, accidentes vehiculares, hambre y sed, así como a condiciones climáticas adversas son la norma en el transporte de animales vivos. Muchos de ellos serán rechazados de sus lugares de destino y deberán atravesar el mismo camino otra vez, alargando su sufrimiento por semanas.
Es momento acabar con esto. Firma hoy para exigir el fin del transporte de animales vivos.

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Los instintos maternales de una vaca fomentan un vínculo tierno con su vulnerable cría. Preserva esta tierna relación eligiendo alternativas de origen vegetal a los productos lácteos.