Jaulas para cerdas en la industria de la carne


En la industria de la carne de cerdo también existen jaulas y su uso es más común de lo que piensas.

Los cerdos, como cualquier otro animal, no pertenecen a las jaulas. De hecho, muy pocas personas pensarían que a este animal se le enjaula, cuando en la industria de la carne es una práctica común.

En investigaciones en México, España, Estados Unidos, Argentina, entre otros, Igualdad Animal ha revelado esta práctica recurrente pero poco conocida: el confinamiento extremo de cerdas utilizadas para gestar y parir crías.

Cuando utilizamos el adjetivo “extremo” es porque así sucede en la realidad. En las jaulas, las cerdas no pueden caminar o voltearse, e incluso llega el momento en el que las barras de metal aprietan sus cuerpos, lo cual les impide moverse o levantarse. La presión constante  de las jaulas contra sus cuerpos genera lesiones que, debido a la estrechez del lugar y la negligencia de la industria, no reciben atención veterinaria.

¿Para qué se utilizan las jaulas en cerdas?

En la industria de la carne existen, principalmente, dos tipos de jaulas para cerdas: de gestación y de maternidad, también conocidas como parideras. Es decir, las cerdas que la industria explota para reproducción pasarán toda su vida en un ciclo de confinamiento entre estas dos jaulas, hasta que la industria decida que su “productividad” disminuye o hasta que su cuerpo no resista más y mueran, como hemos documentado.

Nuestra investigación en granjas de Argentina muestra la crueldad del uso de jaulas.

Jaulas de gestación

A las cerdas se les mantienen en jaulas durante la inseminación y  la gestación, que dura en promedio 114 días. Esta práctica es utilizada por la industria para eficientar la explotación e identificación, a pesar del estrés y daño físico que provoca a los animales.

Durante esta etapa, una cerda crearía su nido antes de parir en un lugar seguro para ella y sus futuras crías. En las granjas industriales esto no se les permite. En su lugar, son confinadas en jaulas metálicas sobre pisos de concreto. La falta de movimiento provoca estrés grave, que se expresa en estereotipias (movimientos repetitivos y sin sentido) como morder los barrotes o simulación de masticar, deprime su sistema inmune y causa problemas locomotores.

Además, debido a la selección genética las cerdas son cada vez más grandes, por lo que pronto sus cuerpos aprietan contra las barras de metal y se lesionan constantemente. Pocos días antes de parir, las cerdas serán llevadas a una jaula de maternidad.

Jaulas de gestación para cerdas.
Jaulas de gestación para cerdas.

Jaulas de maternidad 

Siete días antes del parto las cerdas son enviadas a estas jaulas, donde pasarán poco más de un mes. En estos espacios su movimiento se restringe aún más para limitar el contacto con sus crías al necesario para la lactancia. Por supuesto, esto impide que la relación entre madre y crías pueda desarrollarse de manera natural.

Debido al espacio tan limitado muchas crías no alcanzan las ubres para alimentarse, mientras otras son aplastadas por las cerdas que, al no tener margen de movilidad, provocan su muerte.

Las jaulas estresan a las cerdas porque no les permite alejarse para defecar ni tumbarse sobre superficies frescas, impidiendo su termorregulación. Tras cinco semanas en estas condiciones, la cerda será preparada para enviarla de nuevo al proceso de inseminación artificial y a una jaula de gestación.

Este ciclo se repetirá hasta que las cerdas comiencen a tener menos crías y la industria las envié al rastro o cuando sus cuerpos colapsen en las mismas jaulas y mueran.

¿Qué podemos hacer para terminar con las jaulas?

Las jaulas son totalmente incompatibles con el bienestar animal. En la actualidad su uso se considera cruel y obsoleto y países como el Reino Unido se han comprometido a avanzar a su eliminación. En California, Estados Unidos, su uso está prohibido e incluso han limitado el comercio de productos cárnicos de otros lugares donde se utilicen jaulas.

Sin embargo, aún existen muchos países y empresas donde las jaulas para cerdas son la norma. Lo más preocupante es que se trata de prácticas legales, por lo que es necesario impulsar cambios legislativos y presionar a las empresas para terminar con las jaulas de una vez por todas.

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Los cerdos son animales muy sociables que a menudo se consideran más inteligentes que los perros. Puedes ayudar a estos inteligentes animales simplemente eligiendo alternativas vegetales.


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