Argentina intensifica explotación de cerdos
Desde hace unos años, la producción de cerdos en Argentina ha tomado un rumbo que merece atención. Después de la polémica de 2020 sobre un proyecto de “megagranjas” percibido como riesgo ambiental y social, Argentina y China firmaron en 2024 la Resolución 1216/2024, implementando nuevos protocolos sanitarios que facilitaron la exportación de carne de cerdo al mercado chino.
Esto ha tenido un impacto considerable. En 2023, China absorbió 465 toneladas de carne porcina argentina. En 2024, esa cifra se elevó a 1,726 toneladas, un incremento extraordinario en un solo año.

¿Qué significan estos números?
Este crecimiento no es un simple dato estadístico: representa una intensificación de la producción en un sistema que históricamente ha estado marcado por prácticas industriales crueles con los animales. Aunque las cifras oficiales muestran aumento en exportaciones, no existe transparencia pública sobre dónde están los animales, cuántos hay o en qué condiciones viven.
Cuando la producción crece casi 1,000% en un año, la pregunta inevitable es: ¿se construyeron instalaciones amplias y con altos estándares en tiempo récord o se incrementó la presión sobre sistemas ya existentes?

El costo de la ganadería industrial
La ganadería industrial, especialmente cuando se busca producción intensiva para exportación, tiene efectos profundos y múltiples:
- Impacto ambiental: el manejo de residuos y excretas sin tratamiento adecuado puede contaminar suelos, ríos y aire.
- Riesgos sanitarios: concentración de animales y residuos eleva la posibilidad de brotes y problemas de salud pública.
- Bienestar animal afectado: menos espacio, más hacinamiento y estrés son consecuencias directas de sistemas intensivos sin transparencia.
Casos en otros países han demostrado cómo la escala sin gestión ambiental rigurosa puede derivar en emergencia sanitaria y conflictos comunitarios.
¿Y qué pasa con los animales?
El aumento tan acelerado de exportaciones no puede desligarse del bienestar de los cerdos. Un cerdo tarda meses en crecer, y las inversiones en infraestructuras tardan en construirse. Lo que sí puede acelerarse es la presión sobre los animales ya existentes: más engorde, menos espacio por animal, mayor estrés y sufrimiento.
Argentina cuenta con leyes que prometen proteger a los animales en granja y transporte. Sin embargo, no existe un sistema público de auditoría real que permita verificar qué ocurre dentro de cientos de instalaciones que ahora producen para China. La falta de transparencia convierte a estos animales en simples números de una tabla de exportación.

¿Qué puedes hacer tú?
Argentina enfrenta una elección crucial: pedir transparencia real y proteger a los cerdos, o permitir que la producción intensiva siga invisibilizando el sufrimiento de millones de animales para satisfacer mercados internacionales.
Tú puedes hacer hacer algo al respecto. Firma la petición para exigir que se proteja a los cerdos:
Al sumar tu voz, estamos más cerca de exigir transparencia y protección animal auténtica. Otra forma de ayudar a los animales en eligiendo alternativas de origen vegetal.

menos carne MÁS EMPATÍA
Los cerdos son animales muy sociables que a menudo se consideran más inteligentes que los perros. Puedes ayudar a estos inteligentes animales simplemente eligiendo alternativas vegetales.
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