TODAS LAS APORTACIONES SE DUPLICAN HASTA EL 31 DE DICIEMBRE. ¡APROVECHA AHORA!

CARTA DE MARCO,
INVESTIGADOR DE IGUALDAD ANIMAL

Estoy acostumbrado al riesgo y a la incertidumbre, a un cambio de planes repentino, a poner en peligro mi salud y mi seguridad: es la naturaleza de mi trabajo.

Como pueden imaginar, todo lo que hago en situaciones “normales” no es exactamente pan comido… …y sin embargo, en estos meses ha sido muy complejo y arriesgado llevar a cabo el trabajo de investigación.

Pero no he pensado ni un segundo en detenerme y dejar de contar lo que veo.

Para mi suerte, estoy rodeado de un equipo de verdaderos profesionales y gracias al alto grado de organización y especialización de cada uno de nosotros, pudimos concluir importantes proyectos en los meses más oscuros de este 2020.

La investigación que llevamos a cabo en China, en mayo, es un ejemplo entre muchos, y pronto podremos hablar con ustedes sobre otras investigaciones importantes.

Lo que nos impulsa a hacer lo que hacemos es el deseo de salvar a todos los animales que encontramos en el camino, con los que la industria cárnica no tiene piedad.

Por esta razón decimos la verdad sin filtros, a veces incluso de forma muy burda, porque toda la gente tiene derecho a saber la verdad… aunque la verdad a menudo duela.

Elegí formar parte del equipo de Igualdad Animal porque pone en el centro de su misión a los animales criados para consumo, a los que nadie suele tener en cuenta, y nadie recuerda… porque son “sólo comida”, “máquinas para hacer dinero” y nada más.

Los que mueren en mayor número a manos del hombre y que, a pesar de ello, están menos protegidos por la ley.

Una verdadera masacre que tiene lugar cada segundo que pasa, en silencio.

Pero además de ser silenciosa, la de los animales criados y matados para consumo es una masacre que nadie ve, porque ocurre a puertas cerradas en granjas y mataderos.

Cruzo el umbral de esas puertas y revelo las imágenes y sonidos de ese mundo escondido, para que todos puedan conocer la verdad.

Por desgracia, no basta con reunir pruebas de crueldad y abuso de los animales para cambiar su condición, aunque en mi mundo ideal desearía que así fuera.

Y ahí es donde entra el resto del equipo de Igualdad Animal. 

Gracias al equipo de comunicaciones, las imágenes que recogemos de las granjas y mataderos se difunden por todo el mundo para animar a la gente a tomar decisiones más compasivas.

A través del departamento de vinculación corporativa, las grandes empresas de alimentos están siendo llevadas a cumplir normas más estrictas de bienestar animal.

Finalmente, a través de una constante presión legal y política, intentamos cambiar las leyes de bienestar animal y asegurarnos de que los que cometen delitos no queden impunes.

Pero aún me falta un elemento clave que permite que este mecanismo dé resultados…

La industria cárnica es muy fuerte, está bien organizada y, sobre todo, dispone de un enorme capital para convencer a millones de consumidores a través de la publicidad de las bondades de sus productos.

Mientras que nosotros somos sólo un pequeño grupo de personas, unidos por un sueño común: cambiar el mundo, y construir una sociedad más justa y equitativa para todos, incluyendo los animales.

Seré honesto contigo…

Nunca, nunca tendremos los recursos financieros de las grandes empresas, y nunca podremos luchar en igualdad de condiciones con ellas.

Pero tenemos algo más: ¡compasión!

Sé que ver a los animales sufriendo, llorando y gritando de dolor es un espectáculo macabro que nadie querría ver. Sé que esas imágenes te enfurecen profundamente, y que te gustaría hacer algo para detener todo ese mal, con un chasquido de tus dedos…

Desafortunadamente esto no es posible.

Si queremos lograr resultados concretos y, sobre todo, duraderos para los animales, debemos estudiar cuidadosamente a nuestros oponentes y perseverar en lo que hacemos, sin desanimarnos nunca.

La historia nos enseña que la fuerza de voluntad y el deseo de cambiar el mundo de un pequeño grupo de personas puede ser más fuerte que el más grande de todos los enemigos.

Si estás leyendo esta carta es porque en tu corazón quieres hacer algo por todos los animales que son explotados y maltratados por la industria alimentaria, tanto en los mercados húmedos como en las granjas y mataderos de nuestro país.

En este punto, tienes dos caminos por delante.

Puedes ignorar todo lo que has leído hasta ahora, con la esperanza de que tarde o temprano alguien en tu lugar haga algo por los más indefensos entre los indefensos.

…o puedes ser parte del pequeño grupo de gente que quiere cambiar el mundo con nosotros.

Sea cual sea la decisión que decidas tomar, te agradezco de todas formas que hayas leído esta carta hasta ahora, porque no es algo menor que, en un momento de incertidumbre como el que estamos atravesando, hayas dedicado incluso diez minutos de tu tiempo a los animales. ¡Te lo agradezco mucho!

Pero ahora me dirijo a las personas que elegirán estar a nuestro lado, porque nuestro trabajo sólo se lleva a cabo gracias a pequeños y grandes donantes que creen en nosotros.

Somos una organización independiente, y para ser consecuentes con nosotros mismos y con nuestra misión, sólo aceptamos fondos de ciudadanos privados como tú.

Es muy importante para nosotros no sólo ganarnos la confianza de la gente, sino mantenerla a lo largo del tiempo a través de los hechos: las victorias y los resultados que hemos logrado a lo largo de los años para millones de animales son nuestra mejor tarjeta de presentación.

Hasta el 31 de diciembre, tienes la oportunidad de hacer una donación a Igualdad Animal y ver cómo se duplica por un generoso donante que una vez más nos ha dado toda su confianza.

Sé que pedir una donación en un momento tan difícil implica un pequeño sacrificio en cualquier caso.

Muchos han sido separados de sus seres queridos, algunos han perdido su seguridad económica e incluso nuestras pequeñas libertades han sido restringidas.

Es precisamente por eso que cualquier apoyo que recibamos en este momento y hasta el 31 de diciembre no sólo valdrá el doble desde un punto de vista puramente matemático, sino que valdrá el doble en nuestros corazones.

Saber que hay gente tan generosa y desinteresada que no olvida a los más débiles, especialmente en este momento de la historia, llena mi corazón de alegría. Tu compasión es mi motor, porque me da valor cada vez que estoy a punto de perder la esperanza en un mundo mejor.

Contigo a nuestro lado, los animales pueden contar con un valioso aliado para el futuro.

Será una importante demostración de afecto hacia nosotros, y nos permitirá luchar esta larga batalla hasta que cada animal sea protegido y respetado.

Gracias,

Marco